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6 de febrero de 2012

Selina con S

DE AQUÍ A LAS ESTRELLAS Y VUELTA... Pensé que te debería una carta por este día, pero te la escribí hace unos días... no la publiqué en este blog que hace tiempo tengo cerrado; en vez de publicarla la compartí con un maestro, a quien me llevaste de la mano...él no lo sabe, ni siquiera yo lo sabía, pero esa carta es la tuya, y tu abuela, sigues en mi, viva!

6 de febrero de 2011

3 años, sigues siendo mi ángel... mi abuela

Volvió a ser 6 de Febrero y elefantito sigue conmigo.

6 de febrero de 2010

Elefantito, Johnson´s Baby y Patri Cucu

Dos años, y no hay día que no te recuerde antes de dormir...se va una abuela y nace un bebé. Los secretos que solo en el aniversario de tu partida me atrevo a confesarte en voz alta empiezan llenos de vida, porque este 6 de febrero Lucía llegó al mundo. Mi primera amiga de la infancia embarazada, fue mamá esa misma madrugada...Lucía, luz... y cuando soy consciente de la casualidad o la causalidad es cuando sé que buscaré el elefantito que Julia ya tiene para compartirlo con Lucía también. Porque ese muñequito de bebé me acompaña cada noche desde hace meses, quizás demasiados, para poder dormir.

Ha sido un año muy difícil abuela. Y antes de escribirte estas letras releo tu cuento, recuerdo tus andares de pasillo, tu ejercicio de salir a la calle y busco en mi la fortaleza que siempre tuviste...pero durante meses no me sentí fuerte, y tampoco fui feliz, y reconozco que hubo instantes que ni siquiera quise serlo porque pensé que no merecía la pena, no en esta vida, no en este mundo, no en nuestra familia, ¿que fue de tu herencia y tu legado? ¿Que hacen tantos corazones unidos por el amor que te tuvieron en disputas por unos lotes llenos de sentimientos? ¿Quién de tus hijos infravalora tu voluntad, olvida tu bondad y se enfrenta a su hermano/a por compartir un cuadro, un libro o una joya de recuerdo para todos tus nietos/as? ¿De quién aprendieron la codicia, si abuelo repartía el único turrón de navidad entre todos los hijos para que todos tuvieran su "lasquita"? ¿De quién aprendieron la avaricia, si tu casa era hogar de hijos y nietos, con previo aviso y sin él, pues "mientras hubiera agua en el grifo había potage para todos"? No hay excusas que valgan, ya son 2 años, y como 12 ombligos no busquen el amor y el respeto que te tienen, si no es entre ellos, al menos a TI en su corazón,... tantos más que pasarán... Así que tu familia, que es la mía se distancia, se pelea, se cuestiona, se critica, se condena y yo no puedo entenderlo, y como ni explicaciones pido mi lugar en ella no lo encuentro...

Elefantito, Johnson´s Baby y Patri Cucu... Fui al Sáhara, y sé que estás orgullosa de mi por la Memoria del Desierto, porque te vi entre las dunas, te sentí bajo mis pies tras el estallido de la mina y me trajiste sana y salva a casa, también a tu otra casa...Tegueste. 24 de abril y 28 años: convertí Tegueste en mi país de NuncaJamás y, mi hermano y amigos, por un día fueron y jugaron como Niños Perdidos sin el tic tac del cocodrilo...fue un cumpleaños en el que todos volvimos a creer, nos pusimos las alas y con el polvo de las hadas volamos, jugamos, reimos y partimos la piñata...como antaño, como siempre, como tantas veces de niña...

Pero tras ese cuento de fantasía días después un todoterreno me devolvió a la realidad y desde entonces elefantito duerme conmigo cada noche...las noches que concilio el sueño, las noches que no pienso, las noches que pasé por el cuarto de baño a lavarme la cara, a darle al cuerpo, a tomar algo para el dolor...

De la primavera al verano Cristinichu quiso volver a su casa, tu casa y olimos los cajones a Neftalina, y abrimos las ventanas, y descubrimos fotos antiguas, bromeamos sobre los dados del póker y charlamos, mucho tiempo, muchísimo... y le pedí perdón por estar tan lejos, quererla tanto y no decírselo nunca...eso es Tegueste, al menos para mi, el hogar al que llevo solamente a la gente a la que quiero.

En otoño la neftalina me llevó al Johnson´s Baby, y me reencontré con tu olor! así que cada noche que paso en casa rocío mi pijama, mi almohada y a elefantito con él porque fue entonces cuando el mundo finalmente se me desmoronó. Y bien entrado el invierno te escribo estas letras, rotas de dolor porque no supe ser más fuerte, no supe ser más estúpida, no supe ser más consciente de mi y de ti, y nos fallé...a ti por no dejarte ser el ángel que me guía, y a mi por dejarme enfermar...Sólo te prometí una cosa, igual que a abuela Cefe, cuidarme, y no lo hice, y esa es mi única responsabilidad... pero unos ojos azules, llenos de pecas me llevaron hasta tí hace unos días, me recordaron mi promesa, y aunque ahora me siento en el fondo más oscuro, sin salida, y como ella misma me dijo, sin luz...la madrugada en la que te marchaste nació Lucía, dos años después... ¿Casualidad o causalidad?... Sigo malita, y tomo decisiones que me parten ahora mismo el alma en dos, entre el corazón que no deja de latir y la razón que constantemente necesitan una explicación a tanto "dolor"... Luz que logra que vea mi sombra, que me acompaña, que soy yo aunque no sepa verla... y entonces papá me escribió "Si enciendes la luz, verás que tu sombra será tan grande como tantas personas que están contigo"...

Para ti abuela, y este año para Patri Cucu también, que juntas volaremos a la ciudad helada para llenarla de magia y color porque nos tenemos la una a la otra, y porque con nosotras también viajas tú, ella te tiene entre sus manos con tu rosario y yo te llevaré a diario con tu olor...Iremos a alguna iglesia y encenderemos una velita por ti, celebraremos nuestro particular recuerdo, no te olvido, y por supuesto que siempre te quiero...ya sabes hasta donde...De aquí a las estrellas y volver!

Tu nieta,
S.

6 de febrero de 2009

Para mi contadora de historias, para mi abuela

Hace ya varios días que busco la luna en el cielo... pero no la veo; que busco las estrellas tras la puesta de sol... pero no las encuentro. Esta noche, como aquella noche, miro al cielo y éste me devuelve sus lágrimas que resbalan sobre mí, que me empapan el alma de ti... Espero que estés bien, que tu alma esté descansando, que no seas tú la que llores, aunque yo lo haga a escondidas detrás de la vela que esta semana me acompañó al dormir. Esta semana estuvimos en la Iglesia donde tú acudías los domingos...perdóname por no escuchar la misa, yo intentaba escucharte a tí entre los bancos y las paredes que de seguro te guardan en el recuerdo, al igual que nosotros. Estás muy dentro abuelita. Mucho más de lo que hubiera imaginado nunca. Lo bueno es que no te vas. Lo malo es que duele. Lo importante: que eso significa que las dos seguimos vivas.

Todavía cuando paso por el banquito que está frente a tu casa asomo el "jocico" a ver si te encuentro sentadita allí, y cuando atravieso Méndez Núñez miro la ventana de tu cuarto, recordando las cabalgatas de carnavales asomada contigo, sujetándome fuerte, para que no me dejara caer... Estás en mis amigos porque muchas veces les hablo de tí; tus historias siguen vivas conmigo, aunque voy olvidando fechas y ya no recuerdo algunos nombres... Tegueste sigue siendo tu legado y con tu permiso celebramos un bonito cumpleaños allí, cumpliste el sueño de Malo, y esa noche yo regalé la luna llena más bonita que recuerdo...

Faltó tu roscón de reyes, tu cola cao en casa el día 6 pero recibimos tu regalo; gracias por mandarnos a Gato, pensamos que sería un bonito regalo que no pudiste dejarnos en tu casa y nos lo mandaste hasta allí, yo quise creerlo así, por eso lo trajimos a mi casa esa noche y al día siguiente lo cuidamos y le buscamos una familia, sentimos no habérnoslo quedado pero no podíamos cuidar de él.

Este año abuelita tienes una bisnieta más!! Se llama Julia y es preciosa. Cuando nació busqué una mantita de apego igual que el peluche que te regalé cuando estuviste en el hospital... cuando sea un poquito mayor se lo contaré a ella. Ese peluche lo tengo conmigo en mi cuarto y te sorprendería saber cuantas veces lo achucho... estará conmigo ahora que me voy a dormir, estarás conmigo ahora que me voy a dormir, como cada noche... No te olvido abuelita así que no llores más. No derrames más lágrimas desde el cielo; mañana me levantaré muy temprano y confío en que el sol atraviese mi ventana al despertar, significará que escuchaste mis letras, mi alma, mi corazón, que te quiere, no te olvida y necesita que lo llenes de calor...

De aquí a las estrellas y vuelta,
Cuento "Para abuela Selina"
Tu nieta,
S.

10 de febrero de 2008

Para abuela Selina

En la ladera de un barranco, desde El Paso, en La Palma. Martes 5 de Febrero y la puesta de sol. Tú en casa, yo en la tierra que te acogió durante años y donde nació uno de tus hijos, mi padre.
Se hace de noche y salgo a buscar a una amiga, y de vuelta a la casa, en la ladera del barranco… la noche oscura, cerrada y muy limpia. Las chicas prefieren descansar dentro, hace mucho frío, pero Ale vio una estrella fugaz y pidió un deseo. Y yo quiero la mía, ¡yo quiero pedir mi deseo también! Así que me abrigo y salgo a mirar el cielo y a pensar en ti; no es casualidad, ¡las casualidades no existen! Pienso en ti, en que algún día tendré que buscarte allí arriba, pero no ahora, no tan pronto.
Medianoche y me atrevo a contarle un cuento a una amiga “Adivina cuanto te quiero”. Ella me pregunta donde está la Luna, y como no la vemos cambiamos el final…”De aquí a las estrellas”… pasada la medianoche Carol ve su estrella fugaz y pide otro deseo, y yo quiero la mía, la que no veo, la que no tengo.
“Adivina cuánto te quiero” un cuento, que pareciera te estuviera contando para que pudieras irte a dormir tranquila, esta vez para siempre. Pues lo conté con la panza vista al cielo, mirando, buscando, contando las estrellas, siendo pequeña ante tanta inmensidad. Se hizo la madrugada y mi estrella fugaz no aparecía así que me levanté y dije en voz baja “si no tengo estrella fugaz esta noche es porque no necesito pedir ningún deseo” y con una sonrisa de medio lado me metí en casa y dormí. A esa hora, a esa madrugada, ese día 6 recién comenzado, tú te marchaste.
Mientras yo miraba al cielo tú subías a él.

Subiste al cielo la noche más preciosa que recuerdo, ahora puedo imaginar que las constelaciones se pusieron de su mejor gala para recibirte, puedo imaginar que no tuve estrella fugaz porque desde ese día habrá una estrella que brillará por mí y por toda tu familia desde hoy hasta siempre, pero esa niña que cuenta cuentos, que escuchaba atenta tus historias, esa misma niña que vive dentro de mí está muy enfadada porque le han quitado lo que ella quería, y tiene una rabieta contenida porque tu nieta adulta no la deja salir. La adulta se siente en paz porque ya estás descansando, en paz porque podrá encontrarte en la inmensa familia que heredamos, en sus recuerdos, en tus historias, en paz porque siempre tendré un lugar al que volver a buscarte cuando te necesite, y en paz porque a mi y a todos los que te conocimos me legaste la mejor de las herencias: tu espíritu de lucha ante las adversidades, tu optimismo, tu fuerza interior para salir adelante, siempre hacia delante, a pesar de tu ceguera, tu artrosis, tu sordera, tus dolores, tus parches de morfina, tus 89 años a la espalda, 12 hijos, 21 nietos, 3 bisnietos, a pesar de eso, y con todo eso, abuela Selina es la abuela que cada día bajaba 3 pisos de escaleras para llegar a sentarse en el banquito que hay frente a su casa, coge un poquito de sol y aliento, y vuelve a subir. Y cuando no llegabas a la calle, llegabas al primer piso, y cuando no al pasillo y cuando no a la habitación contigua, pero nunca te dejaste vencer, nunca dejaste de levantarte para volver a caminar, NUNCA DEJASTE DE LEVANTARTE aún fuera la caída cada vez mayor, ese es el mejor legado que me dejas como niña y como adulta. Que la niña y la adulta se caen, y se hacen heridas, y que uno las cura y sigue adelante. Y estas letras son parte de la cura que la niña necesita para que la adulta esté un poquito menos triste…la niña repite el cuento “Adivina cuánto te quiero”…

…Te quiero de aquí a las estrellas y volver,
Tu nieta, S